martes, febrero 12, 2013

¿Qué son las cuencas hídricas?

Conocida más formalmente como cuenca hidrográfica, una cuenca hídrica es un área de terreno que drena agua en un punto común como un arroyo, río o lago cercano. Cada cuenca pequeña a su vez drena agua en una cuenca mayor que puede desembocar en un río principal, en un depósito natural de aguas, en un pantano o bien directamente en el mar. Se trata de una unidad territorial en la cual el agua que cae por precipitación se reúne y escurre a un punto. Los límites de la cuenca o “divisoria de aguas” se definen naturalmente y en forma práctica corresponden a las partes más altas del área que encierra un río. Una cuenca no solamente abarca la superficie, a lo largo y ancho, sino también la profundidad, comprendida desde el extremo superior de la vegetación hasta los estratos geológicos limitantes bajo la tierra. Tres tipos De acuerdo al relieve de cada lugar, las cuencas pueden ser de tres tipos. Las cuencas exorreicas son aquellas cuyas aguas llegan al mar o al océano (la cuenca del Río de la Plata, por ejemplo). Las cuencas endorreicas, por su parte, son aquellas cuyas aguas no llegan al mar, sino que desembocan en lagos, lagunas o salares que no tienen comunicación al mar (cuenca del río Desaguadero, en Bolivia). Finalmente, se distinguen las cuencas arreicas, que son aquellas en que las aguas se evaporan o se filtran en el terreno antes de encauzarse en una red de drenaje. Muchas funciones Además de ser la principal fuente de agua dulce que luego se potabiliza para consumo humano, las cuencas hídricas cumplen múltiples funciones. Desde el punto de vista hidrológico, almacenan el agua en sus diferentes formas y luego la descargan en forma de escurrimiento. También tienen una función ecológica, ya que se convierten en un hábitat propicio para el desarrollo de la flora y la fauna, que son los elementos biológicos del ecosistema. Desde el punto de vista ambiental, las cuencas regulan la recarga hídrica, conservan la biodiversidad y mantienen la integridad y la diversidad de los suelos. Finalmente, cumplen también una función socioeconómica: suministran recursos naturales para el desarrollo de actividades productivas que dan sustento a la población, como la agricultura, la industria, la generación de electricidad y la regulación de flujos y control de inundaciones, entre otras.